Entrenador personal

Si mezclamos en una persona la pasión por el deporte con la voluntad de estar al servicio del prójimo, entrenar a jóvenes talentos es el máximo exponente.

Trabajar con niños es en cierta manera como escribir un libro: un niño está lleno de páginas en blanco en las que el entrenador va escribiendo cómo trabajar, cómo competir, cómo ganar al rival con respeto o como aceptar la derrota con naturalidad, y sobretodo no rendirse nunca ante las adversidades tanto en el deporte como en la vida en general.

Todo lo que aprenden los niños en edades tempranas queda marcado a fuego en su personalidad para siempre. Es una satisfacción saber que cuando ya sean adultos, una parte de su forma de ser y su comportamiento frente a la vida será herencia de lo que hoy les estoy enseñando.

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